Skip to main content

Anuncios de inversión por más de US$ 3.700 millones en seis meses: la carrera por la IA reordena el mapa de la fibra en América Latina

El mapa regional de la conectividad se reconfiguró durante el primer semestre de 2026 a partir de una serie de anuncios que reafirman el protagonismo de la fibra. Brasil lidera el volumen de capital comprometido: Ascenty anunció US$ 1.200 millones para construir cuatro nuevos centros de datos de IA de alta densidad en la región de São Paulo, con 150 MW ya prearrendados a empresas tecnológicas globales,, inversión que se suma al plan de capex de US$ 1.000 millones que la compañía ya había comunicado para 2026 en Brasil, Chile y México, sobre una plataforma de 40 centros de datos interconectados por su red propia de 4.000 km de fibra.

En la región andina se destaca Telconet (Ecuador), con una inversión de US$ 550 millones para acelerar infraestructura crítica que incluye tres nuevos centros de datos hasta 2027 y una planta de IA de 100 MW. En el Cono Sur, Gtd (GTData) expande su red regional de centros de datos tras el ingreso de InfraCorp y su alianza con Colbún para asegurar energía renovable y redes troncales redundantes, con inversiones de US$ 10 millones en Chile y US$ 15 millones en Perú y Colombia durante 2026.

México, por su parte, se posiciona como nodo estratégico de interconexión transfronteriza y metropolitana, con el corredor Tikva de C3ntro Telecom y el nuevo megacampus neutral MEX8 de KIO Networks en la Ciudad de México, por US$ 70 millones. En paralelo, Equinix despliega US$ 419 millones para aumentar su capilaridad de interconexión y preparar infraestructura de IA distribuida en Brasil, México, Chile y Colombia.

En el segmento de transporte óptico, el semestre dejó proyectos concretos con presupuestos definidos que superan los US$ 580 millones. El corredor transfronterizo de fibra de alta densidad Tikva de C3ntro Telecom, con un presupuesto de 5.000 millones de pesos mexicanos (más de US$ 250 millones), conectará los clústeres de hiperescala de Querétaro y Phoenix atravesando estados clave como Jalisco, Zacatecas y Sonora. El plan de conectividad subfluvial de la Amazonía colombiana, promovido por el Ministerio de las TIC, saldrá a licitación pública por 970.000 millones de pesos colombianos (unos US$ 242 millones) para instalar 1.600 km de fibra óptica por el río Putumayo y 70 km por el lecho del río Amazonas, llevando conectividad a comunidades históricamente desatendidas. Se suma la adquisición por parte de Vivo (Telefônica Brasil) del 24,99% restante de las acciones de la red neutra FiBrasil, por US$ 90 millones (458,7 millones de reales), que le otorga el control total de la compañía para unificar la estructura y acelerar el despliegue de sus redes mayoristas en el país.

El ecosistema óptico se robustece, además, con despliegues cuyos montos no fueron revelados por confidencialidad comercial, pero que expanden de manera notable el mapa de red. Entre ellos figura el nuevo cable submarino internacional Synapse de V.tal: un tendido estratégico de 9.700 kilómetros y 16 pares de fibra que conectará Praia Grande (São Paulo) con Tuckerton (Nueva Jersey), con una capacidad total de diseño de 320 Tbps, circuitos de hasta 800 Gbps y una ramificación prevista hacia el data center Mega Lobster de Tecto en Fortaleza. En el mismo sentido, Telconet Latam y C3ntro anunciaron el desarrollo del cable CSN-2, un sistema mixto de fibra óptica terrestre y submarina de nueva generación diseñado para interconectar de forma directa los hubs de mayor crecimiento de México y Norteamérica.

Finalmente, la evolución hacia la red programable registra un hito con la presentación de la plataforma NaaS (Network-as-a-Service) de Cirion Technologies, que transforma sus más de 105.000 kilómetros de fibra óptica propia en una infraestructura automatizada y elástica bajo demanda en 20 países de la región, complementada con inversiones adicionales de redundancia óptica en las costas de Chile y Argentina.

Toda esta reconfiguración responde a una urgencia concreta: readecuar las redes de transporte para un tráfico IP fijo que se proyecta triplicar hacia 2028, cuando alcanzaría cerca de 1,24 millones de petabytes. Mover esas masas de datos para el entrenamiento y la inferencia de modelos generativos de IA exige minimizar los retardos físicos de transmisión, lo que está desplazando la atención de los inversionistas desde las redes urbanas tradicionales hacia anillos metropolitanos robustos y enlaces troncales redundantes en los principales clústeres de la región. La distribución actual del inventario de cómputo en América Latina refleja la alta concentración en Brasil y el rápido desarrollo de mercados alternativos andinos y fronterizos, que demandan un tendido proporcional de redes de transporte óptico de primer nivel.

Estos avances redefinen el mapa tecnológico regional y confirman que la fibra óptica ya no es un simple medio de transporte pasivo: es el habilitador crítico y el componente físico insustituible para que América Latina se consolide como el próximo polo de computación verde del hemisferio sur.