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FBA Entrevista destacada: Lucas Souza-Faria Kacherian – DatacenterDynamics

Lucas Souza-Faria Kacherian – DatacenterDynamics (enlace LinkedIn)
Jefe de Marketing para España y Latinoamérica

Especialista en marketing con más de diez años de experiencia en B2B, inbound marketing, marketing digital, gestión de socios y eventos. Desde 2018 trabaja en DatacenterDynamics, donde actualmente se desempeña como Jefe de Marketing para España y Latinoamérica, dirigiendo la estrategia, los equipos de marketing y las operaciones. En los últimos años ha liderado la transformación digital de la compañía, organizando campañas de gran alcance.

La alianza estratégica DCD-FBA

La alianza DCD-FBA LATAM llega en un momento de ebullición para la infraestructura digital. Más allá de los beneficios obvios, ¿qué visión estratégica impulsa esta unión y qué mensaje envía al mercado sobre la interdependencia de los ecosistemas de data centers y conectividad?

Para impulsar el desarrollo del sector, es clave la colaboración entre FBA y nuestra organización, uniendo a los principales expertos de ambos ecosistemas. Nuestro objetivo es ser facilitadores para los stakeholders, conectando personas, empresas y otros actores clave. Sabemos que la infraestructura digital depende de los data centers y de la conectividad. Por ello, la evolución conjunta de ambos mercados es esencial para satisfacer las demandas del futuro.

Llevando esa visión a la práctica, ¿qué iniciativas concretas o beneficios tangibles pueden esperar los miembros de ambas comunidades? ¿Hablamos de eventos conjuntos, contenido técnico especializado o nuevas plataformas de networking?

La colaboración entre DCD y FBA ofrecerá a sus miembros un nuevo espacio para el debate, la interacción y el conocimiento. A través de nuestros eventos DCD>Connect, situaremos la conectividad y los data centers en el centro de la conversación. Con acceso preferencial a estos eventos y otras iniciativas a lo largo del año, esperamos que las comunidades interactúen y promuevan un desarrollo estratégico para ambas industrias.

El mercado de data centers en América Latina

¿Cuáles son las principales fuerzas que están impulsando el crecimiento acelerado del mercado de data centers en América Latina? ¿Qué rol juegan los hyperscalers, la IA y la demanda de nuevas zonas de nube?

Hay una combinación de factores tecnológicos, económicos y estratégicos. El principal es, sin duda, la creciente digitalización (empresas de todos los sectores están migrando a infraestructuras digitales) y consumo de datos (comercio electrónico, streaming, servicios financieros digitales, telcos) que demandan más capacidad de almacenamiento y procesamiento.

Los hyperscalers, principalmente los proveedores globales de nube, han sido y son actores clave por invertir de forma directa en la construcción de data centers e impulsar alianzas con operadores locales, acelerando el ecosistema digital y aumentando la atracción de proveedores de conectividad, energía y servicios de TI alrededor de sus hubs.

La creación de nuevas regiones de nube en nuestra región viene incentivada por la demanda de los gobiernos y grandes empresas por almacenamiento de datos dentro de sus fronteras, no solamente por la baja latencia, sino también por cumplir con requisitos regulatorios y de soberanía digital.

La IA actúa como un acelerador que no solo incrementa la capacidad requerida por las necesidades de cómputo intensivo que nos traen la analítica avanzada o el machine learning, sino que redefine los estándares tecnológicos de los nuevos data centers en la región.

Centrándonos en los mercados ya consolidados como Brasil, México y Chile, que siguen atrayendo la mayor parte de la inversión, ¿cuáles son los próximos desafíos y oportunidades para ellos? ¿Estamos hablando de expansión a ciudades secundarias, modernización (retrofit) de instalaciones o una mayor especialización?

En los mercados más maduros de América Latina el crecimiento del sector de data centers entra en una nueva fase en la que surgen tanto desafíos como oportunidades estratégicas.

Como desafíos, cabe mencionar la energía y sostenibilidad – ya que garantizar un suministro eléctrico estable y renovable es cada vez más crítico. Los hyperscalers llegan con exigencias de carbono, por ejemplo, y presionan a la región a transicionar hacia fuentes limpias.

También vemos desafíos en las limitaciones de espacio, principalmente en las grandes ciudades como São Paulo, Ciudad de México o Santiago. No es solo un problema de la disponibilidad de terrenos adecuados, sino que igualmente de saturación de la red eléctrica, ambos factores representan un gran reto para las nuevas construcciones.

Y como tercer desafío, vemos las diferentes regulaciones normativas y de seguridad de datos. Los países de la región empiezan a moverse hacia un sector más regulado y la creación o expansión de las regiones de nubes, por ejemplo, tendrán que ajustarse a legislaciones diferentes de cada país que, a su vez, llegan cada vez más estrictas en materia de soberanía digital y protección de datos, exigiendo del sector una planeación más compleja.

En la parte de oportunidades, efectivamente, como menciona la pregunta, empiezan a aparecer nuevos hubs para descongestionar los hubs principales y reducir la latencia, como Campinas o Porto Alegre en Brasil, Querétaro en México o Valparaíso en Chile. Esto nos abre oportunidades de crear ecosistemas regionales de conectividad.

También calificaríamos el retrofit como una oportunidad ya que se está volviendo en un mercado en sí mismo. De la mano de la IA, GPUs, muchos data centers de primera generación están en proceso de actualización tecnológica para soportar cargas más densas y mejorar su eficiencia energética.

En este panorama es en el que vemos data centers especializados en alta densidad para IA y HPC, o colocations enfocados en sectores como el financiero o salud. La especialización será clave para diferenciarse en mercados cada vez más competitivos.

Brasil, México y Chile seguirán concentrando la mayor parte de la inversión, pero el juego ya no es solo de expansión masiva. Ahora se trata de equilibrar crecimiento con sostenibilidad, expandirse hacia ciudades secundarias para cubrir demanda distribuida y apostar por la modernización y especialización para captar clientes de alto valor.

Y en cuanto a los mercados emergentes, ¿qué países o geografías están captando el interés de los inversores y qué condiciones clave hacen que un nuevo mercado se vuelva atractivo para un despliegue a gran escala?

América Latina, por suerte, tiene muchos mercados emergentes dónde vemos un desarrollo del sector de data centers importante.

Después de Brasil, México y Chile el principal mercado emergente en nuestra región sería Colombia, que cuenta con una fuerte adopción digital, estabilidad macroeconómica relativa y, principalmente, una ubicación estratégica entre el norte y el sur de América Latina.

A partir de ahí, podemos pensar en Perú, que trae un crecimiento sostenido en digitalización empresarial y financiera y atrae la atención de hyperscalers a la hora de pensar en nuevas regiones clouds. Luego, Argentina, que cuenta con un mercado con alta demanda de servicios cloud y talento tecnológico, aunque podemos decir que sigue condicionado a una cierta volatilidad económica.

Y en Centroamérica, destacaríamos Panamá, Costa Rica y República Dominicana. Panamá, en particular, genera mucho interés como punto de interconexión regional por su conectividad marítima (cables submarinos) y régimen logístico.

Por fin, cabe mencionar otros polos secundarios como Uruguay por su estabilidad política y matriz energética renovable y Ecuador por la creciente demanda corporativa y de gobierno.

Al comparar estos países, podemos concluir que factores que son comunes a todos nos dan un poco la base de las condiciones clave que hacen atractivo un nuevo mercado.

En primer lugar, una demanda digital en crecimiento, con expansión de sectores como el e-commerce, fintech, gaming y streaming que requieren baja latencia; en segundo lugar una conectividad internacional, con la presencia de cables submarinos, redes de fibra óptica robustas y capacidad de interconexión con otros hubs regionales; en tercer lugar, una cierta estabilidad regulatoria y un marco favorable, con normativas claras en torno a protección de datos, soberanía digital e inversión extranjera, como también incentivos fiscales y facilidades para proyectos de infraestructura; en cuarto lugar la disponibilidad y costo de energía, con acceso a renovables y tarifas competitivas y en quinto lugar, pero no menos importante, un ambiente favorable a la creación de talentos y un ecosistema tecnológico local, con presencia de clusters de innovación, universidades y empresas digitales que impulsan el consumo y la adopción de servicios en la nube.

La convergencia técnica con la fibra óptica

Conectando el crecimiento del mercado con la infraestructura que lo soporta, ¿de qué manera la disponibilidad y calidad de la fibra óptica se ha convertido en un factor decisivo para el éxito y la escalabilidad de estos nuevos proyectos?

La disponibilidad y calidad de la fibra óptica siempre es un factor crítico porque define la escalabilidad, competitividad y el atractivo de cada mercado.

Su impacto se da en varias dimensiones, pero principalmente en la latencia (y, por lo tanto, experiencia del usuario), porque los data centers necesitan estar interconectados con baja latencia para soportar servicios como streaming, fintech, gaming, IA y cloud híbrida y la fibra óptica de alta capacidad es la única infraestructura que permite entregar esa calidad de servicio a nivel regional y global.

Otra dimensión es la conectividad internacional y cables submarinos. Mercados con puntos de aterrizaje de cables submarinos (por ejemplo, Brasil, Chile, Panamá, Colombia) se vuelven más atractivos porque garantizan ancho de banda internacional y redundancia. Estos países concentran inversiones porque permiten escalar hacia múltiples mercados vecinos.

También vemos el impacto en la interconexión regional y en el edge computing. Una red robusta de fibra nacional/regional habilita la distribución de data centers hacia ciudades secundarias, impulsando el edge, acercando la infraestructura a los usuarios y reduciendo la congestión en hubs principales. Y sin fibra confiable, el edge es simplemente inviable.

La disponibilidad y calidad de fibra igualmente importante en la escalabilidad de proyectos hyperscales. Los hyperscalers no solo requieren terrenos y energía, sino también múltiples rutas de fibra redundantes que aseguren continuidad. La presencia de carriers neutrales y una oferta competitiva de fibra es un factor decisivo en la elección de ubicación.

Y, por fín, la seguridad y resiliencia porque la redundancia de la red de fibra mitiga riesgos de interrupción. Países con topologías de red más densas y diversificadas son preferidos frente a aquellos que dependen de pocos proveedores o rutas únicas.

La fibra óptica es el “sistema circulatorio” del mercado de data centers. No importa cuán avanzada sea la instalación si no está soportada por una infraestructura de conectividad robusta. La capacidad de escalar proyectos hyperscale, expandirse a ciudades secundarias y atraer nuevas zonas de nube depende directamente de la disponibilidad, redundancia y calidad de las redes de fibra.

Más allá de la conectividad externa, ¿cuál es el rol de la fibra óptica dentro del data center? ¿Cómo habilita arquitecturas de red internas de alta densidad, como Spine-Leaf, que son cruciales para el rendimiento de las aplicaciones actuales?

La fibra óptica no solo conecta el data center con el mundo exterior, pero dentro de la instalación también es fundamental para soportar arquitecturas de red modernas que exigen alta capacidad, baja latencia y escalabilidad.

Un ejemplo, concretamente, como ya menciona en la pregunta son las arquitecturas Spine-Leaf. En un diseño Spine-Leaf, cada switch leaf se conecta a todos los switches spine, eliminando cuellos de botella y garantizando que cualquier servidor pueda comunicarse con otro en el mismo número de “saltos”. Este modelo requiere altas densidades de enlaces este-oeste (entre servidores y racks), que solo la fibra óptica puede soportar eficientemente en grandes volúmenes.

También en la alta capacidad y ancho de banda escalable. La fibra permite enlaces de 100G, 400G e incluso 800G, algo ya imprescindible para cargas de IA, Big Data y aplicaciones distribuidas. A diferencia del cobre, la fibra mantiene rendimiento en distancias largas dentro de un campus de racks o incluso entre edificios del mismo data center.

Igualmente para la baja latencia y consistencia. La comunicación óptica reduce la latencia en la transmisión de datos, un factor crítico para aplicaciones financieras, trading electrónico, IA y HPC. Y ahora con la IA, la fibra es crítica para ambientes de alta densidad que necesitan eficiencia en espacio. Las soluciones de cableado óptico de alta densidad permiten acomodar miles de conexiones en espacios reducidos, optimizando pasillos y bandejas y esto es esencial en diseños Spine-Leaf y Clos, donde el número de interconexiones crece exponencialmente.

Y, por último, para la escalabilidad futura y flexibilidad. El uso de fibra habilita la evolución hacia arquitecturas SDN y redes preparadas para cargas aún más intensivas y permite a los operadores actualizar módulos ópticos y aumentar capacidad sin reemplazar toda la infraestructura de cableado.

En un plano más técnico, hablemos de la Interconexión de Centros de Datos (DCI). Con la proliferación de zonas de disponibilidad y la necesidad de resiliencia, ¿cómo están evolucionando las arquitecturas de DCI en la región y qué nuevas demandas imponen sobre las redes de fibra óptica?

Antes, la interconexión era básica (punto a punto) para backup o replicación de datos. Hoy, con la proliferación de zonas de disponibilidad, se requieren mallas ópticas multi-sitio, con rutas diversificadas y baja latencia para soportar workloads distribuidos. Hay mayor densidad y capacidad en los enlaces y los operadores están migrando de 10G/40G hacia 100G/400G y hasta 800G por canal. Esto responde a la explosión de tráfico inter-DC generada por replicación de datos en tiempo real, clusters de IA y cargas multi-cloud.

A su vez, crece la adopción de soluciones OLS y equipos coherentes desagregados, lo que reduce costos y acelera la capacidad de upgrade de los enlaces DCI. Se integran SDN y APIs para gestionar dinámicamente el ancho de banda entre data centers, priorizando resiliencia y eficiencia energética. Hay nuevas demandas sobre las redes de fibra óptica que necesitan mayor capacidad espectral y alcance debido al uso de tecnologías de modulación coherente y DWDM para maximizar la capacidad de cada fibra.

También tenemos la necesidad de soportar longitudes de cientos de km entre DCs sin sacrificar latencia, con más redundancia y diversidad de rutas. No basta una sola conexión: los hyperscalers demandan rutas múltiples y físicamente separadas para garantizar continuidad ante fallos de red o cortes de fibra.

Pero la baja latencia es el factor diferenciador, realmente, por ser crítico para aplicaciones de trading, IA distribuida y replicación síncrona. Esto favorece el despliegue de rutas directas entre hubs principales y también el edge interconectado con los core DCs. La infraestructura debe estar preparada para futuras generaciones. La fibra instalada hoy debe ser capaz de soportar upgrades sucesivos hacia 800G y 1,6T, sin necesidad de reemplazar todo el tendido. Esto exige fibras de alta calidad (G.652D, G.654E) y manejo cuidadoso de empalmes y atenuación.

En síntesis: la DCI en América Latina está evolucionando de enlaces básicos a arquitecturas malladas, coherentes y programables, impulsadas por la demanda de resiliencia, multi-cloud y clusters de IA. Esto impone a las redes de fibra el reto de ofrecer capacidad masiva, redundancia física, latencia ultrabaja y escalabilidad futura.

Visión de futuro, desafíos y ecosistema

En los últimos años, hemos visto nacer asociaciones sectoriales como la de México (MEXDC), Colombia (ACDC), Chile (ACED) y la Asociación Brasilera de Data Centers (ABDC). ¿Qué importancia tiene esta asociatividad para el desarrollo de la industria y cómo colaboran con entidades como la FBA para impulsar una agenda común?

La creación de asociaciones profesionales, con objetivos comunes, dirige los esfuerzos hacia el desarrollo del mercado, la tecnología, las buenas prácticas y una mejor colaboración público-privada. Al trabajar con asociaciones como FBA, impulsamos estos objetivos e integramos a todos los actores del sector, fomentando un ambiente de colaboración estratégica.

Mirando los desafíos, ¿cuáles son las principales barreras -energéticas, de capital, regulatorias, de talento- que podrían frenar el potencial de la industria?

La industria de los data centers enfrenta grandes retos. El crecimiento exponencial del consumo de energía y la limitada oferta de suministro impactan directamente en los costos, la planificación y la selección de sitios para nuevos centros. Además, la regulación se presenta como un desafío constante, dado el papel estratégico de los data centers como infraestructura crítica para la sociedad. Por último, la búsqueda de talento cualificado se intensifica año tras año, convirtiéndose en un obstáculo significativo para el desarrollo del sector.

 

¿Hacia dónde se dirige la industria en los próximos cinco años? ¿Cómo estas tendencias redefinirán la relación entre el data center y la red de fibra óptica?

La adopción de la inteligencia artificial (IA) impulsa a los data centers a gestionar cargas de trabajo cada vez más grandes y complejas. En este contexto, la conectividad es fundamental para mover grandes volúmenes de datos hacia y desde los centros. En los próximos cinco años, el crecimiento de las aplicaciones de IA y el alto volumen de datos demandarán una conectividad de alto nivel, con alta velocidad y baja latencia, para garantizar una interconexión y un intercambio de datos eficientes.